De una manera u otra yo sabía a lo que me atenía al estar contigo, sabía que iba a ser una ocasión singular y nada parecido a lo que me hubiera gustado, sabía que tenía que ser fría y no involucrar en lo más mínimo ni absoluto mis sentimientos, sin embargo no fue así, y es que la verdad uno no determina como va a reaccionar frente a un sentimiento que se creía muerto. Las cosas sucedieron y sabía que si me arriesgaba perdería, sin embargo jugué y como lo había previsto perdí, y muy feo. Ahora estoy sentada esperando, esperando que mi corazón deje de latir con tanta fuerza cuando veo tu rostro, cuando recuerdo tu nombre y revivo tus besos, de alguna manera tan rara te extraño y te extraño de una forma descomunal, pero descomunal no es la manera en la que describiría la intensidad del sentimiento de tu ausencia, si no lo extraño y raro de la situación, debido a como lo he mencionado no tenía planeado sentir algo así de intenso, no en esta ocasión, no de ti.